Han sido unos días para el recuerdo, a veces pienso que cuanto menos planeas las cosas mejor sabor de boca te dejan.
Cuatro días cargados de complicidad, en los que hemos tenido ocasión de compartir risas con amigos, conocer a personas estupendas, pasear en el silencio de la noche las calles de dos ciudades que nos traen recuerdos entrañables, Barcelona y Madrid.
A la llegada a nuestro reino, nuestro hogar, me has pedido Mi pequeño un recuerdo de esas "medallas" que tanto significan para tí, aqui te lo dejo, aunque en una fotografía no se puede mostrar el calor de tu entrega, el fuego de nuestros ojos, la intensidad de los momentos que hemos compartido.
Este es un simple grano de arena en todo lo que nos queda por vivir, juntos, como siempre cogidos de la mano.
Hoy ha sido un día especial, esta tarde solos los dos cogidos de la mano hemos recorrido sitios que visitamos la primera vez que llegue a la isla, caricias, confidencias, risas y alguna lágrima, nos han terminado conduciendo a la playa de las salinas, allí sentados, abrazados el uno junto al otro hemos pasado de Dómina y sumiso a ser un TODO mientras el sol se iba escondiendo, hasta desaparecer completamente en el mar.
Disfrutar al máximo nuestro día a día es una realidad estando juntos, a veces las mejoras sesiones son aquellas en las que desnudas tu corazón. Ahora os dejo, la miel de su compañía me aguarda bajo una cena romántica...
Mi querido lobito, no he podido escribir ni hablar, ni ser capaz de asimilar lo ocurrido todavia. No puedo explicar con estas torpes palabras el dolor, la impotencia y la rabia que senti al tomar la decisión que tuve que tomar.
La decisión más dura de toda mi vida, el tener que dormirte. Mi pequeño lobo, Ikkuma, los nueve años que he pasado a tu lado me has dado tanto, por más que intenten consolarme no encuentro consuelo en mi corazon, al despertar, me faltas tu, mi pequeño.
Las lágrimas no dejan de recorrer mis mejillas, todos te echamos de menos, tus lametones, tus aullidos, tu pelota, faltas tu....
Mi pequeño husky, has sido mi compañero durante estos años, ahora esperame alli donde te encuentres, por que algun dia volvere a verte, a estar a tu lado y acariciar tu pelaje, a mirar esos ojitos juguetones, y a oir tus aullidos. Habra personas que al leer esto, simplemente piensen, es un perro, para mi, era mi niño, que crie desde que tenia un mes y medio de vida, que estuvo en mil momentos buenos y malos, que nunca me hizo un mal gesto, que en definitiva, era parte de mi familia.
Por siempre estaras en mi alma, siempre seras parte de mi...
Hoy es un día muy especial, nunca he sido más feliz en Mi existencia. Te encontre cuando estaba hundida, desilusionada, tendiste tu mano hacia Mi, curastes Mi dolor con tu cariño, tu amistad, tu sonrisa. Tus ojos verdes Me cautivaron, y a tu lado he conocido lo que es el amor. Hoy, hemos visto por primera vez el fruto de nuestro amor, algo tan pequeño y a la vez tan grande, su primera fotografía, el sentir como la vida se abre paso dentro de Mi.
No puedo nada más que darte las gracias por ser como eres, por existir y por haberte encontrado.
Que más se le puede pedir a la vida, encontrar la felicidad diaria en tu sonrisa, en tus caricias, en tu entrega, eres el TODO de Mi mundo, este fin de semana ha sido mágico, rodeados de amigos he jurado protegerte, cuidarte, amarte y ser ademas de tu Dómina, la amiga, la compañera y la mujer que recorra el camino de la vida a tu lado.
El sentir de una Dómina: Sé que con lo que voy a decir muchos sumisos tiraran un mito por tierra, pero no voy vestida de cuero, ni de latex, ni nada que no sea la simple ropa de diario en mi día a día, ni en mi mano hay una fusta las 24 horas. ¿Por que empiezo de esta manera este segundo anexo?, por que, para nuestra desgracia, olvidamos que somos de carne y hueso, que sentimos al igual que vosotros, que no somos rocas, ni diosas, ni nada por el estilo, somos simplemente personas, mujeres que luchan día a día, ríen, lloran, tienen problemas, en definitiva la única diferencia con otra mujer es que nuestro rol dentro del BDSM es el Dominante. ¿Por qué soy Dómina? ¿Cómo descubrí lo que era?, estas y otras tantas preguntas me las han formulado en muchas ocasiones, en mi caso, y siempre hablo desde mi punto de vista y mis experiencias personales, mi carácter fue el de una niña rebelde, independiente, cabezota y orgullosa desde la más tierna infancia, destacaba mi carácter fuerte, mis principios definidos y la seguridad en mi misma, un día a los 17 años, entre en el IRC-hispano, concretamente en el canal mazmorra, y recibí varios privados, en unos me llamaban Ama, Dueña, Señora, en otros perra, sumisa y otros apelativo, que a mi entender, no son agradables, pero hubo un privado que me marcó en ese mismo momento, quizás de por vida. Un Dominante, me abrió un privado y comenzamos a charlar, yo le explique que había entrado creyendo que era un canal de rol (bendita inocencia la mía...) y él, con mucha paciencia, me explicó el contenido de dicho canal, día a día, fue instruyéndome, enseñándome y contestando a todas mis preguntas, algunas de ellas he de reconocer que posiblemente lo sonrojaran en demasía, a esa edad, con 17 años, supe que aquello que hacia sin saberlo, era BDSM. Me especialice en la mente, el castigo físico, la verdad no me estimulaba, era algo que cualquiera podía hacer, pero el poder dominar mentes más fuertes, el conseguir mediante los gestos, miradas y palabras aquello que deseaba, me excitaba en demasía. Tuve varios sumisos, y después un paro de 7 años, en los que, por voluntad propia me aleje de este mundo para convivir con una pareja que poca o ninguna gracia le hacia el tema. Cuando termine mi relación, retome mi sentir, en esta ocasión, con una fuerza que me sorprendió a mi misma, quería saber mas, conocer hasta donde podía llegar, explorar partes de la Dominación que no había utilizado nunca, pero sobre todo, controlarme a mi misma soltar algo que has llevado atado tanto tiempo y que ha vuelto a salir. Hoy, a los 29 años, sigo aprendiendo, pues cada vez que he tenido un sumiso nuevo, he empezado desde cero, aunque el haya tenido mas Dóminas o yo más sumisos, cada relación personal es un nuevo camino, donde cada uno aprende del otro, supera sus miedos, realiza sus fantasías pero sobre todas las cosas, acepta al otro tal y como es, mejorándose mutuamente, es "una primera vez". Sigo pensando que la Dominación no esta regida por un vestuario (aunque reconozco que me encanta el cuero, y en los eventos públicos o momentos "x" si lo utilizo), ni por cuantas fustas, varas, gatos, pinzas, etc... poseas, la verdadera dominación se da en la mente de cada persona, en una simple mirada que hace que su mirada baje, en un susurro o un gesto, se puede dominar en chándal o pijama de guatiné si quieres, pero sobre todo, Dómina y sumiso son un todo, sin el uno no existe el otro, y tan importante es la parte que tiene la responsabilidad de Dominar, como aquel que te entrega su sumisión.